26 de julio de 2018

NEANDERTHAL



Buenos días jugones de pro.
Tras mucho tiempo sin ganas de escribir hoy me he decidido. Quizás por mi reencuentro con este juego que me levanta sensaciones tan dispares.
Esta vez vamos con la crítica a Neanderthal, un juego de Eklund en su versión de Sierra Madre.
Para los que no sepan de que va este juego es una metáfora sobre la evolución humana desde una fase de cazadores a una fase tribalista, y todo esto enhebrado a través de una apertura de portales mentales por medio del aprendizaje de nuevos vocablos en los que es necesario la existencia de hijas casaderas en nuestra tribu.

Dicho así de esta manera la verdad es que el juego parece enrevesado, pero no es nada si lo comparas con el reglamento, que si que es enrevesado.

Lo primero que llama la atención, al menos a mi, es el rango de jugadores, ya que raramente ves juegos con un rango entre 1 y 3 jugadores. De entrada es llamativo, pero si lo piensas puede ser tanto una ventaja como una pega. Por un lado encaja bien en muchas ludotecas por lo atípico, y por otro echará para atrás a más de uno por lo mismo. Personalmente lo compré para jugarlo en solitario, y aunque me gusta mucho en solitario, lo prefiero jugándolo a 3.

Lo segundo que me llamó la atención es el tamaño de la caja, hiperreducido y sin aire. Gran ventaja ésta.

Entrando en materia el juego tiene cosas que te enganchan, pero muchísimas para que no te guste a poco que lo analices con la cabeza fría. Son de esos extraños casos de "¿pero por qué me gusta?", pero te gusta, aunque es de recibo que tiene muchas papeletas para no ser para todos los públicos.

Empezando por unos componentes de los que destacan los discos de vocabulario, que no podían ser peores salvo haciéndolos más pequeños, y que para un juego con un trasfondo tan temático, son completamente abstractos (cubos de madera como cazadores, un cilindro como cazador alfa y discos cutres de plástico para el vocabulario). 
Seguimos por un reglamento confuso, enrevesado y lleno de pequeñas excepciones a distintos casos, que termina de mejorar cuando parte de las ilustraciones que deberían incluirse en la reglas están impresas en los laterales de la caja. Y todo esto, encima, con un precio tirando a caro.

A nivel mecánico es un juego de cartas y gestión de tus cazadores, pero con una burrada enorme de azar y con poca interacción entre los jugadores, que también se resuelve con azar.
En el juego hay un mazo de eventos que a la vez representan a las posibles nuevas hijas de la tribu, y dos mazos de animales (norte y sur) que representan los lugares de caza. En ambos casos las cartas salen al azar, lo cual no es muy malo en el caso de los lugares de caza pero criminal en los eventos. Y es que estos eventos son duretes, ya que pueden dejarte con la partida sin posibilidades según el momento en el que salen, ya que te pueden esquilmar los cazadores, las hijas o los ancianos.
Tiene además un tablero de tribu donde se colocan los ancianos y donde marcas los portales mentales que abres. Estos ancianos te abren nuevas mejoras en la caza, con lo que son muy importantes, pero que pueden volarte en cada nuevo evento.

Otra de las mecánicas llamativas es el de la maduración de hijas, maridos y promoción de ancianos. En estos casos es fundamental tener éxito en la caza para poder madurarlos rápido, y ese éxito en la caza depende de los dados. Esto puede provocar que malas tiradas te tengan bloqueados muchos discos y sin poder usar las habilidades de tus ancianos e hijas.

En partidas multijugador la interacción viene por las peleas por los lugares de caza y por casarse con las hijas de otras tribus. En estos casos hay peleas entre jugadores, y esta pelea se determina por tiradas de dados, con lo que otra vez el azar está presente.

Con todo esto que os quiero decir. Pues que es un juego duro de reglas, con un factor de azar altísimo y que te puede dar partidas muy muy frustrantes. Pero también están esas partidas donde una tirada te pega el subidón, esas donde no ves luz al final del túnel y de repente salen los lugares de caza que necesitas con buenas tiradas y todo se pone de cara, esas donde hay mil peleas por un sitio de caza y al final de la caza mueren todos los cazadores comidos por un oso, esas partidas.
Puede que sea la droga que le ponen a las cartas como me decía un jugón por twitter, no lo sé, pero está claro que no es para todos los públicos.

Para acabar indicaros dos cosas más a tener en cuenta. Por un lado es un juego en inglés, no con mucho texto, pero con alguno, con lo que al menos uno de los jugadores debería controlar un poco. Y por otro la duración. En solitario es un juego rápido, y no duele una partida de sufrimiento, pero en partidas a 3 jugadores la partida se puede ir a 90 minutos, y pegarse 90 minutos sufriendo, dependiendo de tiradas de dados, no es algo para todo el mundo.

Sin entrar en más detalle creo que os podéis hacer una idea de lo que podéis encontraros. Ahora ya sólo os toca probarlo antes de decidiros.

Nos leemos.

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