22 de septiembre de 2011

SMALL WORLD





Una semana más, otro juego. En esta ocasión vamos con Small World, un juego de reglas sencillas de tortas entre jugadores desde el principio. De aspecto cachondo, es una buena opción como juego introductorio con gente que no se moleste por el conflicto.
La edición que revisamos es la edición de Edge en español.


Resumen: En Small World cada jugador lleva a una raza con poder especial en combinaciones al azar que a veces resultan un tanto extrañas. Se trata de expandirte en cada turno lo máximo posible, puntuar por tu amplitud de expansión, y en cuanto veas que tu raza no da para expandirte más, la mandas al ostracismo y coges otra raza con sangre nueva.
Precio/Componentes: El juego es bonito y tiene muchos componentes (incluso con tableros para cada número de jugadores), pero no deja de ser una caja llena de cartones, sin ningún tipo de componente de plástico o madera, lo que resulta en un juego caro si lo analizas, pues por mucho componente que lleve son todos de cartón. El tamaño de la caja es bastante apropiado para el básico, pero escaso cuando quieres meter las ampliaciones en la misma caja.
Componentes: Una vez abierta la caja y destroquelado todo descubres lo que en principio es el punto fuerte de los componentes: la caja archivadora de contadores de raza. Y si de un juego el mejor componente es el archivador... Los contadores son bastante aceptables excepto los de monedas que son bastante finos. La famosa bandeja archivadora, que al principio te encanta, resulta algo difícil de manejas cuando tienes los dedos mayores que los de un niño, perdiendo gran parte de la utilidad. Además, es justa para las razas del básico, lo que provoca que las razas de las ampliaciones las tengas en bolsas, hasta que han sacado una ampliación con otra bandeja. Por el precio hay ciertos componentes que deberían ser de plástico, como los campamentos, el líder dragón e incluso las montañas.
Número de jugadores: Tiene un rango muy amplio de 2 a 5, y al tener mapas para cada número de jugadores, la falta de espacio se mantiene independientemente del número de jugadores. Pero no olvidemos que se trata de un juego de repartirse estopa con los demás, con lo que el nivel de diversión siempre es mayor cuantos más jugadores participen. El juego creo que debe jugarse a 4 y 5 para que sea una experiencia divertida, pues a 2 resulta bastante más insulso.
Reglamento: Se trata de un juego de reglas fáciles y sencillo de jugar, por lo que el reglamento difícilmente puede estar mal. Quizás el punto a remarcar sea indicar que la puntuación de cada jugador se realiza inmediatamente después de que cada jugador juegue su turno.
Aún así, el juego incluye hojas de ayuda para cada jugador con las habilidades de cada raza y de cada poder, y con un resumen por la otra cara. El tamaño es excesivo y muy poco funcional. La ayuda de poderes y razas debería estar en una hoja tamaño A5 a doble cara, y una para cada jugador, con lo que se aumentaría la funcionalidad.
Interacción:  Es un juego de darse caña, luego este es el punto importante del juego. La interacción entre jugadores es máxima, pues aparte del hecho de que a partir del segundo turno ya te estás peleando con el resto de jugadores, la elección de raza-poder es de una pila común y pública, con lo que también se interactúa en la elección de raza que pueda querer otro. Pero no nos engañemos, no quiere esto decir que le quites la raza que necesita, pues no es una cuestión de necesidad sino más bien de predilección. No es como en un juego de colocación de trabajadores.
Si eres de los que no te gusta el conflicto, no lo juegues. Puede provocar cierto grado de conflicto según el tipo de jugadores.
Mecánica: Poco se puede decir en este aspecto, y no por el hecho de que el juego sea perfecto, sino por el tipo de mecánicas que usa. Es un juego de mecánica sencilla, pues sólo se basa en cojo mis tropas disponibles y me expando. Las peleas son sólo una comprobación de mayorías del número de tropas defensoras-atacantes, lo que elimina el posible azar de tiradas de dados de otros juegos, o incluso sistemas más complicados. Por ello, realmente el único aspecto estratégico se basa en intentar crear unas fronteras fuertes para intentar mantener tu territorio, pero por el tipo de mapas, los poderes de ciertas razas que les permiten entrar en tu retaguardia, y el hecho de que cada nueva raza entre por la costa, hace que realmente sea inviable crearte un chiringuito protegido, por lo que al final se trata de expandirte sin mirar atrás, puntuar lo más posible cada turno, y en cuanto la raza flaquea, dejarla a su suerte sin mirar atrás.
La combinación de raza-poder especial se realiza de manera aleatoria, lo cual crea un factor de azar no muy importante, pero que puede resultar determinante, pues aunque las razas y poderes están más o menos compensadas miradas de manera individual, pueden darse combinaciones aleatorias demasiado burras y otras un tanto suaves. Además, sólo se sacan un número de combinaciones a la vista, lo que puede provocar el efecto de que elijas una buena combinación, se saque la siguiente, y al final el último jugador consiga la combinación más salvaje.
Existe otro poco de azar en el empleo de un dado en las última conquista de turno, pero es apenas insignificante.

No se trata de un juego de darle al tarro, de pensar cada jugada, y de planear una estrategia, y desde luego no es un wargame. Se trata de un juego sencillo donde debes adaptarte a lo que hay en la mesa y dejarte llevar por la orgía de leches que se crea.
El único punto a calibrar es acertar el momento en que debes poner en declive tu raza activa, pero al final suele ser fácil, porque en el momento en que las fichas que recuperas no te dan para conquistar más de una zona nueva, es que puede que ya sea tarde. Debes vigilar las combinaciones de razas-poderes que hay disponibles si quieres que no te quiten alguna para no poner en declive tu raza demasiado tarde.
Los novatos raramente se sienten como tales ante este juego, pues es sencillo pillarle el hilo.
Duración: No es un juego largo, pero tampoco se hace corto, pues aunque se trata de un juego de una duración de entre 60-90 minutos, se hace más largo generalmente, y eso es debido a que los entre turnos se pueden hacer largos, pues durante el turno del resto de los jugadores sólo puedes mirar como te levantan el imperio que con el sudor de tus manos has logrado. Y encima cuantos más juguéis, pues peor, lo que contrasta con el hecho de que sea más divertido cuantos más seáis.
No tiene nada o casi de AP pues las jugadas son claras y obvias, por lo que los turnos son breves, y en cuanto acabas quieres jugar el siguiente.
Preparación y transcurso: La preparación del juego es bastante tediosa colocando las montañas, las razas iniciales, sacar las combinaciones raza-poder. El transcurso del juego es igual de tedidoso, pues es un continuo trasiego de contadores de raza que entran y salen del tablero. Además, como ya he comentado, la bandeja organizadora no es muy accesible a dedos normales, lo que hace que te cueste sacar y colocar los contadores de raza, y al final te acabes desesperando, sacando todas las razas en pilas y usando la dichosa bandeja sólo para guardar el juego. Por supuesto, recoger todo es igual de tedioso.
Curva de aprendizaje: Al tratarse de un juego sencillo, la curva de aprendizaje es casi nula, notándose la experiencia sólo en que te sepas lo que hace cada poder y raza sin tener que consultar la tabla, y quizás en ver las posibilidades de una combinación con más facilidad que un novato, pero el juego realmente permite a un novato ganar en su primera partida. Este es quizás el factor más importante para que funcione tan bien con novatos a los que les vaya el conflicto.
Expansiones: Pues es uno de esos juegos que es carne de expansión (quizás por eso lo publique Edge), y es que un juego con razas y poderes da para un número ilimitado de expansiones con razas y poderes. Mirando la BGG te encuentras con las expansiones sacadas en español, como la de malditos o grandes damas, y otras como la de líderes. Nada nuevo bajo el sol.
Mención aparte creo que se debe a la expansión de cuentos y leyendas, la cual si que varía bastante la esencia del juego, añadiendo un puntito de estrategia que el juego no tiene, y que bajo mi punto de vista, lo hace algo más difícil y le da vidilla. Recomendable si buscas un poco más de complejidad, innecesaria si lo que valoras del juego es su carácter divertido y alocado.
Idioma: El juego en si, salvo la expansión de cuentos y leyendas, es totalmente independiente del idioma en cuanto tengas el reglamento y la hoja de ayuda traducida. Aún así, se encuentra traducido al español.

Poco más que añadir. A mi personalmente es un juego que en las primeras partidas me gustaba bastante, pero que a día de hoy juego muy poco y que, aunque nunca digo que no, no es un juego que suela proponer, pues resulta sencillo en exceso. Eso si, es perfecto para jugar con adolescentes.

Vamos chicos, dejad la consola y a zurrarse por un trozo de tablero.

11 comentarios:

  1. Te doy totalmente la razón en eso de que puede provocar cierto grado de conflicto dependiendo del tipo de jugador. En mi grupo es un juego tabu, ya que siempre que se ha jugado ha habido bronca y de las gordas, lo que es una pena porque el juego me gusta bastante. Otra de la cosas que no me gustan del juego es que el efecto kingmaker es una pasada y crea bastante conflicto entre la gente. Por lo demás me parece un juego bastante divertido.

    ResponderEliminar
  2. Que gracia lo de un chiringuito protegido xD, cada vez que uno ha intentado hacerlo al final ha perdido un turno por no haber iniciado un declive.

    Una cosa que no me gustó nada desde la primera partida que jugué fue la desventaja del último jugador respecto al primero en la última ronda a la hora de conseguir puntos.

    ResponderEliminar
  3. Éste es uno de mis juegos favoritos! y tb uno de los que más he jugado.
    Me ha gustao que lo trates en tu blog, aunque eso si, difiero de muchísimas cosas que comentas. Un saludo!

    ResponderEliminar
  4. Gracias por pasaros.
    Israel, tienes razón en lo del efecto kingmaker. se me olvidó comentarlo pues una de las cosas que más odio en un juego, lo que pasa es que al ser puntuación oculta te puedes colar con el objetivo.
    Neiban, saca un rato y comenta lo que no compartes que lo que me gusta es que no coincidamos.
    Gudix, lo del último jugador no lo veo tan así, pues al puntuarse al final del turno del jugador que acaba de hacer su turno, creo que todos tienen la misma opción de puntuar.

    ResponderEliminar
  5. Buenas compañero. Gracias por la reseña pero lo cierto es que no estoy nada de acuerdo con la mitad de las cosas que planteas. El set up se limita a poner 6 o 7 montañas en un tablero, plantar el taco de razas y el de poderes y repartir 5 monedas, nunca dura más de cinco minutos (menso si entre todos los jugadores unos se ocupan de una cosa y otros de otra), pocos juegos que no sean de cartas conozco con un set up tan sencillo. Tienes razón, en parte, en lo de la bandeja organizadora, es para dedos mínimos, pero nada que no se arregle con un organizador de los chinos. Lo tienes al lado y según vayan yendo las razas al cementerio lo vas colocando. También difiero en que no tenga curva de aprendizaje y en que sea tan sencillo. Desde luego no es un juego sesudo, pero te puedo asegurar que las elecciones sólo son tan sencillas y obvias las primeras veces que juegas, porque lo haces mecánicamente. Pero el juego tiene cierta chicha, y he comprobado que un novato no tiene todas las de ganar contra gente que ya conoce el juego.

    En definitiva, es un juego que ni de lejos se puede plantear como sesudo, pero tampoco resulta obvio, ni está tan claro cuando entrar en declive, ni las mejores combinaciones son siempre las que lo aparentan. Me da la impresión de que has debido jugar no más de diez veces, si ha llegado. Dale más oportunidades y verás como cambias de parecer ;)

    ResponderEliminar
  6. Gracias por pasarte Torke.
    Esto es lo que quiero, disparidad de opiniones.
    El setup a mi se me hace pesado por el hecho de tener que dar las fichitas de razas a cada jugador según eligen, pero quizás sea por mi manía a la bandeja.
    Puede que necesite más partidas para verle la chicha, no te lo dudo, pero aún no la he encontrado.
    Lo que te aseguro es que el juego me gusta lo bastante como para tenerlo y nunca decir no a una partida, que es mucho más de lo que puedo decir de otros.

    ResponderEliminar
  7. Si mi memoria no me falla te cuento lo que he percibido en las partida que he jugado.
    En la última ronda....el jugador inicial puede linchar a todo los oponentes y puntuar con todas sus fichas, luego el segundo jugador puede hacer lo mismo pero con las fichas sobrantes...así hasta el último jugador que en el caso de que le quede algún token de raza (si no ha sido destruido por los oponentes) podrá rascar algunos puntos de las sobras de la mesa.
    A esto me refiero con mi comentario anterior. Saludos

    ResponderEliminar
  8. Buenas kikaytete, tal y como lo pides, ahí van mis opiniones (te arrepentirás ante semejante tochaco!).

    Empezamos con lo del "Smallworld juego introductorio". Veo esa etiqueta por todos laos. No lo comparto. Sé que es un juego con mecánicas muy sencillas, pero tiene algo que lo hace inaccesible para muchas personas: el contexto fantasioso. Si a una persona que en su vida no ha manejado conceptos como enanos, kobolds, hombres-rata, y así un largo etc. le da una embolia ante tanto concepto nuevo. Y si, sé que dps son una tontería en su puesta en práctica, pero es que si una persona se aturulla con toa esa información directamente ni juega. Lo he visto.
    Sigamos, el precio del juego barato no me parece, pero tpco caro pa lo bien producido que está. Ya quisieran otros que tienen precio similar y son una estafa en cuanto a componentes. Despues, el tema de la bandeja. Sí, es un poco coñazo, pero yo lo solventé con una especie de pinza con la que manipulo la bandeja, y las fichas se cogen a la perfección.
    El set-up, como a Torke, no me parece ningún coñazo. Sé que molaría que las montañas fuesen de plástico, pero si fuese así, dónde se colocarían las tropas? Al principio me decía que qué chungo que las tropas fuesen cartoncitos, pero dps con las partidas vi que era lo más funcional.
    Sí coincido contigo en que este juego no es apto para todos, es decir, los no-amantes de las tortas y el conflicto absténgase de jugarlo, y es que no comentas una cosa básica de este juego y todos los de tortas; la diplomacia. En estos juegos una buena diplomacia (saber a quién comerle la oreja, cómo, saber cómo llorar, etc) hace más de la mitad de la partida.
    Sigo. Cuando hablas de cogerte una nueva raza, y el declive, dices algo así como "expandirte sin mirar atrás, y dejar la vieja raza a su suerte". Pero cómo que dejarla a su suerte!? si en este juego el mirar atrás es clave! Me refiero a ver y calcular cuánto durarán tus fichas en declive en el mapa, pues muchas veces gracias a las rentas que obtienes de estas fichas es como obtienes esos grandes turnos de diecipico puntos.
    En cuanto a las expansiones, coincido en que alguna como Grandes Damas es flojilla, pero por ejemplo Grandes Esencias es buenísima. La de Cuentos y Leyendas tb.
    Y una pena que no digas nada del Smallworld Underground, que a mí personalmente me gusta todavía más que el primero. Más descalabre, y mejores pensadas las razas-combinaciones. Prúebalo si tienes ocasión!

    Un saludo, y perdón por el tochaco.

    ResponderEliminar
  9. Vuelvo a pensar en ello, y la cajita de plástico que viene por defecto sí que es bastante coñazo. En una de las expansiones, la última, sacan una bandeja de plástico mejor pensada para colocar las fichas. En teoría, porque yo no la he visto. Lo que si te recomiendo es una especie de maletita que venden en los chinos con dispensadores, que te da exactamente para todas las razas del básico, dejando un hueco para los token de raza perdida, el dragón, etc, y desde ahí vas como un tiro, te piden una nueva raza, pillas y la das. Si no si que es posible que la cosa se alargue y enfarrague sin motivo, pasa un poco lo mismo con el Agrícola, que is no lo tienes todo en cajoncitos es un auténtico coñazo luego para colocarlo.

    Y en cuanto a lo de las razas en declive, coincido absolutamente con Neiban, es que son ESENCIALES en la estrategia, tanto que a veces te coges una raza simplemente para, por ejemplo, entrar a saco, cargarte todos los que puedas y darla de baja, o te pillas unos hombres rata, te expandes al máximo y los "endeclivas" al máximo para aguantar unos cuantos turnos ganando moneditas. Sólo se puede ganar al juego haciendo un buen combo de raza en declive y raza activa, las razas en declive son las que te dan la partida, porque muchas veces la gente no va a por ellas porque ya no suponen un problema, pero mientras te estás llevando dinerito fresco.

    ResponderEliminar
  10. Buenos razonamientos los de todos.
    Si después de leer todo lo de esta entrada hay alguien que no sepa lo bueno y malo de este juego...

    ResponderEliminar
  11. Ya te digo. Menuda tesis doctoral. Creo que me gusta más la reseña y los comentarios que el juego en sí.

    ResponderEliminar