9 de febrero de 2013

IMPRESIONES DE LOS PROBADO EN CORDOBA 2012

Vale, si acabas de empezar a leer este blog, estarás pensando: casi 4 meses después, lo que me vaya a decir este majadero me la trae al pairo.
Puede ser, pero como no voy a hablar de novedades, al menos no exclusivamente, pues espero que a alguien le sirva para algo. A mi para compensar mi Karma, con lo que ya es algo.
Estos son los juegos que probé en Córdoba. Siento si en alguno se me pasa alguien con quien lo probara. El tiempo y mi memoria de pez son malas compañías para este menester. Por supuesto sólo os comento de lo que probé nuevo, que de lo viejo ya habré hablado o hablaré.


Otro de los juegos de la serie Time Line, en el que en cada turno debes colocar una carta de tu mano de manera cronológicamente correcta con respecto a las que ya haya en la mesa.
Ya comenté cuando probé el primero, el de inventos, que es un juego que parece original, e incluso divertido, pero que es altamente susceptible de quemarse pronto, porque, como pasaba con las preguntas del Trivial, a base de repetir nos acabamos quedando con las fechas, y en cada partida se pueden llegar a usar bastantes cartas.
Sin embargo, quizás ebrio de tanto ambiente jugón a mi alrededor, esta versión me gustó más que la anterior, pero no sabría deciros porqué.


Este juego, que de novedad tiene poco porque lleva ya tres años dando tumbos por el mundo, son de esos que en su día me llamaron, pero al ver la mecánica, subastas, me eché para atrás.
Sin embargo, y tras probarlo de la mano de Seldonita, del Hombre que ríe Project, y bien acompañado de los chicos de Propongo un Juego y Jugando en Pareja (creo recordar), pues me pareció un buen juego, con una original forma de gestionar las subastas.
Sus puntos fuertes son la relación dureza duración (un juego no muy largo pero exigente) y el número de jugadores. 
Lo malo, que hay ciertos aspectos de las reglas un tanto enrevesados, pero poco más. Bueno si, que de barato no tiene mucho para lo que trae la caja, pero esos son chiquillerías.
Desde que lo probé lo tengo en wishlist, pero no sé si gustará por estos lares.



Este lo jugamos ya cayendo la noche con Picos y alguna gente de Mueve Ficha, ya que el núcleo duro de la asociación seguía enfrascado con el maratoniano torneo de Dominion.
Como experiencia, digamos que a los 20 minutos había bastante gente con ganas de levantarse de la mesa.
Es un juego feo, árido y muy poco intuitivo. A quien nos lo enseñó le encantaba, y no nos íbamos a poner radikales, pero que no lo vuelvo a probar ni borracho.
Es un juego de colocación de losetas en sectores, que se puntúan al cerrarse, pero donde los movimientos son demasiado obvios, y donde la duración de la partida es abusiva para lo que ofrece.
Lo único que se salvaba era el precio, que me suena que era un regalo, pero un regalo envenenado, porque la caja era un 70% de aire.


Este fue de auténtica carambola. No sabíamos que hacer hasta que nos fuéramos, y apareció por nuestra vera Farko, de Jugando en pareja, buscando gente para probarlo.
Todavía no estaba a la venta, pero Chemo de Jugando con mi suegra, tenía una copia, así que nos unimos a los chicos de jugando en pareja, los de El hombre que ríe project, y con Enhac (creo no dejarme a nadie), y la montamos. Literalmente, porque a los 10 minutos de partida todo el que estaba en el patio nos miraba raro, e incluso la gente nos hacía fotos. Que partida más cachonda.
No soy mucho de parties, pero me lo pasé pipa.
El juego es una subasta con dos bandos, los empresarios que pujan por las nuevas empresas, y los inversores que se pelean por las acciones de las empresas, con un ganador en cada bando, y con negociaciones simultáneas y a viva voz. No apto para vergonzosos.
Lo peor es que es un juego que para funcionar bien necesitas de al menos 8 personas, y que es del tipo de juegos que mucha gente se niega a jugar, pero ellos se lo pierden.


Este lo he dejado para el final porque fue mi descubrimiento personal de la feria.
Había leído entre poco y nada antes de ir, y nada más llegar ya vi mesas con el encima, y me llamó.
Durante la comida del sábado se escuchaban bastantes críticas negativas, sobre todo en plan de que era sólo un ciudadelas remozado, pero quería probarlo.
Así que, con la ayuda de Picos, y dos colegas suyos, y a pesar de que el propio Picos no me hablaba muy bien y estuvo a punto de borrarse de la partida, echamos una partida muy maja. Tanto que salí de allí con él bajo el brazo, y con buenas sensaciones entre los que jugamos (excepto un jugador que a 15 minutos de empezar se nos escapó, no recuerdo su nombre).
Lo peor, que está muy sobreproducido, y el precio es acorde a este alarde de medios, ya que el juego se podía haber hecho con mucho menos material, y ser más barato. Pero es lo que hay.
Un juego muy entretenido, familiar pero con algo de chicha, de gestionar tus personajes e intentar combarlos entre sí y con los demás.


Y estas fueron mis novedades.
Aparte de eso eché unas partidas de Ubongo y Genial con dos compañeros de carrera que llevaba sin ver años y que me los encontré de casualidad. Momentazo!
También cayó una partida a Director de Fábrica con Anyel y los máquinas del torneo de Dominion.
Y por supuesto, las enormes partidas de Notre Damme con los chicos de Jugando en pareja y Propongo un juego, y de Agrícola, a última hora de la noche (acabamos a 10 minutos del cierre) con los cracks de Propongo un Juego.
En la feria se oía hablar muy bien de un juego de zombies que ahora no recuerdo que estaban demostrando en una mesa, y sólo regular del Zombicide, aunque era muy espectacular. 
Del que no había quien dijera algo bueno era del de reventar pompitas de colores, y el de los ángeles que no recuerdo ni su nombre.

Nos leemos.

7 de febrero de 2013

EL RETONNO

¡Tiembla internet!

¡He vuelto!


Dios, como me gusta darme pisto, como si este blog lo leyera alguien o fuera a cambiar el mundo.
Pero el caso es que, tras un semestre en el que no sabía ni como era de cómodo mi sofá, por fin parece que se ha pasado lo peor.
Ya me gustaría tener rato para llevar mi antiguo ritmo de entradas, pero haremos lo que se pueda. Lo importante es el propósito de enmienda.

Lo primero me disculpo de todos por teneros tan abandonados, y en especial de la gente que comenta en las entradas pidiendo consejo o algo, y llevan semanas esperando. Perdón mil veces. Me debo a mi público.
Y lo segundo perdón por todo lo que os debo, que es mucho, y que intentaré dároslo, porque os lo debo. Hay cosas que ya no tienen mucho sentido, como mi análisis de os juegos que más me gustaron en Córdoba, pero soy un profesional (si no dejáis de reíros no me escucháis)(ya, pues sigo), así que esta es la lista de los que os debo y voy a publicar en cuanto pueda:

Rankíng Q3 de 2012
Ranking Q4 de 2012 (este será muy soso, porque mi ritmo de partidas ha caído en picado. Lo bueno es que el de compras también)
Ranking anual 2012
Impresiones de juegos del festival de Córdoba 2012
Visita de Propongo un Juego a Cuenca (gente maja y enorme (digo a nivel persona, en un plano espiritual y social, porque físicamente son muy manejeros, caben en cualquier sitio)(lo mismo es que vino la versión pocket)). Bueno, que fue un finde magnífico y que, sin fotos personales (aunque tengo una de JM posando que...), se merece una entrada.

Pues los dicho, que en breve noticias en el reader.

Nos leemos

16 de octubre de 2012

FESTIVAL DE CORDOBA 2012

Si, ya hemos vuelto de las cálidas tierras sureñas, y como suele ser habitual, todo un placer compartir con aquellas gentes de bien.
La verdad es que ha sido, una vez más, una estupenda experiencia, este año más lúdica si cabe, pues el turismo se ha ceñido a dar una vuelta el Domingo por la mañana antes de empezar el viaje de vuelta. Y claro, el resto del tiempo, pues jugando, aunque menos de lo que cabría esperar por la cantidad de horas que son. ¿Y por qué? Pues porque vas acumulando conocidos y amigos, con lo que aumentan las charlas, las visitas y reuniones, y se pierde tiempo de juego. Pero oye, que sarna con gusto no pica.

Para no desvirtuar el espíritu del blog vamos a sacar alguna cosilla que no me ha gustado, o que me ha gustado menos. Y es que toda experiencia, positiva o negativa, te aporta algo, y espero que sirva, desde este punto de vista negativo, para que futuros visitantes no cometan mis errores, o al menos se atengan a ellos.
Para empezar, y lo peor de todo, fue el tema del alojamiento. Este año decidimos que, apretados por la crisis, nos iríamos al albergue de Cerro Muriano, y fue nuestro peor error. Que si, que está tirado de precio, y que poco más se puede pedir por 5 euros la noche, pero es que el problema no era del albergue, sino de la organización de entradas y salidas. Parece ser que el año pasado tuvieron alguna movida, así que este año, ZAS, en toda la boca. Las entrdas y salidas del albergue eran, sí o sí, con el responsable de éste. Eso suponía que hasta la 1:30 de la madrugada no salías de Cordoba, y media hora después llegabas al albergue. Que vale, que así aprovechas más las horas de juego, pero no tienes la posibilidad de irte a descansar antes si te has metido 4 horas de coche. Y encima, la salida igual. Como el festival abría a las 11, supusimos que saldríamos a las 10:30, lo cual llegando a las 2:00, estando 8 en cada habitación y teniendo una sola ducha por habitación, hace que te tengas que organizar en las duchas a cambio de no dormir. A esto le añadimos que por alguna razón que aún no entiendo, el sábado tuviéramos que abandonar el albergue a las 9:30, con lo que el día se nos ponía muy cuesta arriba. Si no fuera por la gente que nos encontrábamos para jugar, no había quien nos despertara.
Lo demás, pues muy bien. Sólo destacar que el espacio se les está quedando muy pequeño, y que las horas punta de la tarde es imposible encontrar una mesa, con lo que si pillas una después de comer, defiéndela a capa y espada. Además había mesas para las demostraciones de algunas editoriales, con lo que menos espacio de juego. Y ya no os digo como se ponía la cola de la ludoteca para pillar juego. Es recomendable llevarse algo de casa para esas horas, o si te vas a comprar algo, estrenarlo en ese momento.

Lo demás muy bien, con una organización centrada en hacerte disfrutar, una ludoteca surtida, eventos y actividades para entretenerte, torneos majos, y todo lo que te esperas cuando piensas en ir.
Y como no, lo mejor la gente. Este año mucho más prolífico en conocer gente nueva y ver a los conocidos. Ya desde el primer día, y con Farko haciendo de guía, le puse cara a Chemo, de Jugando con mi suegra, a Enhac de la Ludotecla, y a Seldonita y pareja de El hombre que ríe project. Al día siguiente conocí a Ilógico de En ocasiones veo meeples, y con él terminaron las nuevas caras que poner a los blogs.
Y claro, no me quiero olvidar de toda la gente conocida con la que pase momentos buenísimos: Picos, Anyel y el comando Mueve Ficha (sin Gudix, que se hace de rogar); Lethan, Neiban, Montse y Juan y el resto del comando Lex Ludi Malacitana; Farko y Fayzah, y la otra pareja del finde, JuanMa y Paz, con los que pasé montones de horas jugando y hablando. Un placer.
Una pena que al final se me escaparan Oceluna y Cartesius. La próxima vez tendremos que llevar un clavel para identificarnos.

Lo dicho, que ha sido un placer compartir estos días, y que, aunque la cosa no pinte bien por ahora, espero que coincidamos en muchas más.

Nos leemos.

PD.- Si, se que os debo el ranking del tercer trimestre, así que a ver si me deslío un poco y me pongo.

2 de octubre de 2012

DICE TOWN


Buenas todos.
Seguimos con la línea de juegos de corta duración que llevamos últimamente, pero es lo que hace no jugar mucho, que tengo que tirar de fondo de armario.
En esta ocasión vamos a por un filler supermegahipermaxisobreproducido, porque no me digas que un juego de dados para hacer jugadas de póker necesita una caja como a del Caylus, un tablero y demás zarandajas. Pero oye, que igual que yo piqué, pues otros tantos.
La edición que tengo es la Matagot multi idioma incluyendo la lengua de Ramoncín, que distribuye en España Asmodee.

Resumen: Pues somos un grupo de vaqueros en un pueblucho del lejano Oeste, que por no tener no tiene ni su zarza rodante, que deciden jugar a los dados para obtener toda clase de bienes. El juego en si es una chorrada como un órgano de catedral, que para los que estudiaron ciencias, es más grande que un piano.
Se trata de tirar dados de póker, y en cada ronda quedarte uno gratis, o pagar para quedarte más o no quedarte ninguno, con lo que en un máximo de cinco rondas cada uno tendrá su jugada. Según el que más tenga de cada cara del dado se llevará oro, dinero, cartas de la tienda de los chinos americana (Store se llama), el favor de la habitantes del lupanar, o convertirte en el Sheriff (lo cual te otorga glamour, prestigio y dos puntos de carisma). Por último, al que mejor jugada tenga se le conceden tierras en explotación, y al que no haya rascado bola un premio de consolación, que en ocasiones es mejor que los premios de los demás.
Precio/Componentes: Por unos 30 euros tienes este jueguecillo. Lo que viene siendo un regalo, sobre todo para el editor y el autor si va a comisión. Porque si amigos, si otros juegos son famosos por ser el primero de mayorías, o por ser el primero con track de puntos alrededor del tablero, este debe se famoso por ser el primer filler de más de 30 euros, y récord guiness de sobreproducción.
Y claro, con esos antecedentes, pues al juego no le podía faltar como un 60% de aire dentro d ella caja. Y es que claro, es un juego del oeste americano, donde había mucho sitio, y la gente no tenía problemas de espacio para apilar cosas.
Componentes: Bueno, bueno, bueno. Un lujo asiático.
Tenemos dados de plástico bastante normalitos pero con pinta de bazar chino que atufan. Unos cubiletes con poco fondo y menos boca, con lo que es fácil que se te monten los dados. Eso si, que se justifican para poder mantener tu jugada oculta de los demás, lo cual no tiene sentido ninguno, porque encima hacen que la elección del dado que te quedas sea difícil de hacer sin girar otros dados, o lo que es lo mismo, un campo de cultivo para las trampas voluntarias o no.
El tablero, excesivo en todo punto, encima es enorme para lo que se necesita, y de un grosor más que escaso. Los billetes son ridículos de pequeños y de espesor. Y salvo las cartas porque al menos las enfundé con fundas baratas.
Vamos, que el juego lo abres y lo metes de lleno en el top de los despropósitos.
Número de jugadores: En la caja te dicen que podéis jugar de dos a cinco, pero es una patraña. Este juego sólo está divertido a cinco, y sólo es jugable a cuatro. Para dos y tres jugadores no me molestaría ni en mirar la caja. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Se trata de que haya pelea por pillar cacho a cada una de las caras del dado, con lo que jugando dos o tres es muy normal que cada uno pille lo que quiere, nadie tenga que coger el premio de consolación, y encima, cuando enganchas el favor de las chicas de moral difusa, pues no hay mucho donde elegir, ya que estas señoritas te permiten quitar cartas a los demás.
Con cinco es un filler que puede ser divertido, pero sólo si la gente está dispuesta a ello, al pique, a meterse en el papel, a hacer el ganso. Vamos, que el juego son los que juegan.
Si, es un filler caro y sobreproducido, y encima llamarlo juego es casi una exageración.
Reglamento: Mira, aquí nada que decir. Estaría bueno que la hubieran cagado en esto también.
Es como el niño cromagnon del chiste, que su padre le riñe por suspender historia teniendo un temario de un solo párrafo. Pues eso, que era difícil liarla aquí también.
Interacción: Digamos que tiene, pues hay pelea por pillar el bono de cada una de las zonas del tablero, pero como a la postre sólo depende de lo que te salga en los dados, tampoco es que puedas realizar un enfoque de objetivo. Más bien te adaptas a lo que te sale, y si coincides con otro, pues hay pelea, pero no, para mi esto no es interacción, a no ser que añadas un poco de teatrillo con amenazas y demás.
Mecánica: ¿Qué es eso? Ah, se debe referir a lo de que tiro los dados, me quedo uno, y así hasta que tengo los cinco. En eso momento cada uno mira quien la tiene más larga en cada cosa, pilla cacho, y vuelta al inicio.
Hombre, visto así la mecánica es perfecta, no tiene fallos de estrategia, no tiene.... que no cojones, que eso no es un juego.
Es un festival de azar, caos y dados sin manera humana o divina (lo he intentado invocando a Thor, para ver si su martillo sacaba cosas de provecho del juego) de poder mitigarlo. No hay por donde cogerlo.
Si dicen los dados que no te sale tal cara, pues ya está. Puedes hacer repóker de ases, y pillar tres tierras, y que en las siguientes jugadas no las puedes consolidar y alguien que saque reinas te las levante de la mano. Puede que pilles pasta y no haya más que tres monedas o menos. Puede que roes cartas en el Store y sólo te salga morralla. Ah, bueno, se me olvidaba, el Store. Un macete de cartas donde el término equilibrio de poder de las cartas debe ser que no se conoce en Francia. Hay cartas que son un truño, y otras que son la releche.
Para que luego digan que publicar es difícil. Que va. Si te llamas como debes llamarte, ya puedes publicar la adaptación de la brisca con tema élfico, que te lo publican.
Duración: Alrededor de 30 minutos, aunque depende de los jugadores. No de su AP, que si alguien tiene con este juego es para pegarle una paliza con un calcetín lleno de patatas cocidas, sino del número de jugadores. Si es que, en no habiendo nada que pensar y desarrollar, pues la cosa fluye rápido.
Preparación y transcurso: Avenga, digamos que esta es la otra virtud del juego, pero sólo media virtud, lo que sería vir.
El juego se prepara en un momento, pues sólo hay que desplegar el tableraco, barajar un par de mazos pequeñitos, y poco más.
Y pierde la tud porque un juego así debería poder jugarse en una mesa de bar, porque este es su ambiente ideal de juego, pero con el tablerito que le han cascado, unido a la caja, no hay posibilidad.
Curva de aprendizaje: Ains!, no he sido capaz de terminas de leer aprendizajejejejejeje. Perdón otra vez.
Aprender qué. Es como unir la palabra cultura con estadounidense.
Que vamos, que un mono con todos sus dedos es capaz de jugar, a lo mejor no de manera ordenada, pero con posibilidades reales de ganar. Bueno, a lo mejor un mono aullador no, que tiene los dedos pequeñicos, pero los demás casi todos.
Expansiones: Y con un alarde de “si tengo lo que hay que tener para publicar esto, soy coherente y saco expansiones”. O eso, o fue el típico “a que no hay wikis a sacar una expansión”.
Vamos, que si que tiene, pero que me niego a decir ni como se llama.
Idioma: Estamos como con el reglamento, si lo hacen dependiente del idioma es para buscarles y meterles una colleja antológica. Es que es imposible que fuera dependiente del idioma, y si te has leído la reseña ya sabes jugar, con lo que puedes jugar con cualquier idioma.
Date cuenta que no te digo que da igual en que idioma lo compres, porque no se me ocurriría decirte, ni sin querer, que debes comprarte este juego.

Pues chicos y chicas, hasta aquí por hoy.
Creo que ha quedado claro que me gusta a rabiar. No, en serio, lo mantengo porque en las últimas horas de una reunión de amigos alicorados, o para jugarlo con niños no muy mayores, pues vale, pero que en cuanto terminen de crecer mis sobrinos no sé yo.
Nos leemos.

24 de septiembre de 2012

FESTIVAL DE CORDOBA

No os enfadéis, que no es una entrada de queja por el estupendo festival de Córdoba.
La verdad es que sólo he estado una vez, hace dos años, y me encantó.
Lo único malo, que los grupos que se conocen son bastante herméticos, y para alguien nuevo que encima va solo, pues es complicado jugar, porque supone no tener vergüenza, y no es que gaste mucha.
Para solucionarlo, pues en Julio conocí a muchos bloger os del sur, con lo que ya casi ni necesito la camiseta con el logo.
¿Qué quiero decir con esto? Pues que este año, tras mucho encajar tiempos y dineros, me personaré por aquellas bonitas tierras andaluzas, alojado en el albergue, así que espero veros a todos por allí.
Y de paso, pues si alguien va desde cerca de Cuenca y quiere que compartamos gastos de gasolina, que está la cosa mu malita, pues que me mande un Mail, y a ver si concretamos.

Lo dicho, zanguangos, que en unos días nos vemos, así que dejaros algo de ganas de jugar conmigo que la Kika se me pira de turismo.

Nos vemos.

17 de septiembre de 2012

PINGÜINOS & CIA

 
 
Buenas tardes a todos.
Esta semana vamos a por un pequeño clásico, publicado desde hace un montón de años, y con al menos 3 ediciones en castellano.
Este Pingüinos es un abstracto en toda regla, donde lo importante es la visión espacial del conjunto, con el fin de encerrar a tus contrincantes en zonas con pocas presas, y a la vez evitar que te bloqueen.
La edición que tengo es la de Devir Deluxe, existiendo otra de Devir normal y una reciente re edición de Edge en tamaño mini. Será por opciones.

Resumen: La idea del juego es muy simple. Somos un grupo de pingüinos de caza en los témpanos de hielo. Cada témpano, representado por una loseta, te da un número de peces (de 1 a 3), los cuales coges cuando te marchas a otro témpano. Tus movimientos son siempre en línea recta, siguiendo las caras de un hexágono que es el témpano, y te paras cuando quieres, pero siempre en recto.
En el fondo es un abstracto como la copa de un pino, pues se trata de posicionarte de manera que tus movimientos, al eliminar témpanos de hielo, dejen encerrados a tus contrincantes en zonas con pocas capturas. Y es que un pingüino no vuela, así que cuando le falta un témpano, no puede saltar por huecos vacíos. Que está claro, que podría nadar, pero es que cuando desaparece un témpano, debajo no hay agua, hay vacío estelar, anti-materia o vete tu a saber.
Precio/Componentes: Pues el precio está por 12 euros más o menos, en la versión actual, que es la mini. Mi copia vino de una mathtrade, y su precio es de 25 euros, lo que, atendiendo sólo a los componentes que trae, no se me hace caro. Las losetas de cartón son grandes, y de grosor aceptable, no deluxe. Lo deluxe son las figuras de los pingüinos, de unos 5 cm de alto, pintados en colores y detallados en poses vacilonas. Llevan hasta gafas de sol, que para un animal que se mueve buceando pues no tiene mucha lógica, pero es que es un abstracto.
En cuanto a la organización interior, pues de las mejores que tengo, ya que el inserto de plástico lleva un hueco para colocar cada pingüino, y otro para las losetas. Con todo, pues algo de aire lleva, pero nada escandaloso, la verdad. Y encima el aire es deluxe, con más oxígeno que el del campo (será por medios)
Componentes: Pues es la versión deluxe, si, pero salvo en los pingüinos....
Las losetas son grandes, para poder tener encima las figuras de pingüinos, pero es grosor es estándar, casi tirando a fino comparado con el tamaño de las losetas. El inserto, aunque bien preparado para las figuras, debería llevar huecos específicos para las losetas y así evitar que se desparramen. La caja es normalita en cuanto a grosor. Vamos, que lo único deluxe es el precio y os pingüinos.
¿Merece la pena el gasto extra? NO.
Número de jugadores: En la caja pone que de dos a cuatro, pero no escala bien en absoluto.
Este es un juego para dos, si o si, ya que es un juego de estrategia, de planear movimientos tuyos y del contrincante, y eso sólo se puede hacer jugando dos.
Cuando lo juegas a 3 o 4 se vuelve muy caótico, sin posibilidad de planificación, ya que el juego varía mucho hasta que te vuelve a tocar, con lo que se hace más táctico, y pierde gran parte de la gracia. Encima, teniendo en cuenta la preparación que ya comentaré, con dos jugadores las partidas son de una duración aceptable, mientras que a cuatro son ridículamente cortas.
Reglamento: Pues una hoja y media y porque los dibujos son grandes e incluye ejemplos. Si es que el juego es de una simplicidad pasmosa: eliges uno de tus pingüinos, lo mueves en línea recta hasta que quieras parar, y te llevas la loseta de sonde sales. Ya está.
Pues eso, que les caben agradecimientos, un listado de tester y hasta la lista de lo que comieron la semana de creación del juego, y les sobra para poner un sudoku (pero no lo han hecho, a pesar de ser la deluxe)(jodida economía y sus recortes de gastos)
Interacción: Pues es un enfrentamientos directo, si, pero durante la partida no se te queda la sensación de enfrentamiento de otros juegos tan directos como podría ser el Neuroshima. En parte creo que por su carácter abstracto. Para mi, la sensación es comparable a la de un partida de ajedrez. Que si, que cada uno va a por el otro, pero como que te falta sangre para llamarlo enfrentamiento.
Aún así, pues no se puede catalogar de solitario, y eso me gusta. Es como un medio camino entre el roce y el autismo.
Mecánica: Tan sencilla como ya he explicado, y como debe ser en estos casos, sin fisuras considerables por donde sacarle pegas. Encaja como la mayoría de abstractos, cuyas mayores pegas se centran en aspectos anteriores al comienzo del juego, como puede ser la ventaja de salir.
En este caso, esta ventaja es doble, ya que el que sale no sólo hace su primer movimiento, sino que además es el primero en colocar fichas en la colocación inicial. Esta ventaja puede ser, en manos de jugadores experimentados, bastante importante.
Otra pega viene de lo que más lo separa de los abstractos, y es el factor azar que tiene en la distribución inicial de las losetas de témpano. La formación de la zona de juego es aleatoria, colocando losetas hasta formar un entramado de unos 8x8, con lo que, habiendo losetas de valor 1, 2 y 3, se pueden formar zonas muy golosas. En las reglas te aconsejan que no haya concentraciones de piezas de valor 3 y 2, pero claro, es difícil que haya una distribución totalmente homogénea y ala vez que se mantenga la aleatoriedad de la zona de juego. No se puede estar en misa y repicando, si metes azar para dar rejugabilidad no podemos luego cortarlo porque una aglomeración de puntos desvirtúe el juego.
Y poco más, salvo que los pingüinos son tan molones que a veces te distraes, o esa es la excusa que pongo al perder.
Duración: Pues en la caja te marca unos 20 minutos “de juego”, y más o menos anda por ahí. Jugando 2 puede ser de 25 minutos y jugando 4 de 10 minutos, pero vamos, que es un juego corto.
Por duración se puede considerar un filler, así como por dificultad de reglas, pero cuando lo juegas ves que es más que eso.
No es un juego complicado, pero puede ocasionar momentos de AP, lo que hace que la partida se alargue algo más, pero nada del otro mundo.
Preparación y transcurso: Aquí picamos en hueso. Es con mucho, el peor juego d ella historia en este apartado.
Se tarda en torno a 5 o 10 minutos en preparar la zona de juego para una partida que puede durar 15 minutos. Infumable.
¿Resultado? Pues que hasta en las instrucciones del juego te publicitan una versión electrónica de este juego, y es que creo que ese es su terreno natural, donde la preparación es instantánea y disfrutas de cada partida. Es que la versión física la dejas de jugar por el engorro de tener que preparar la partida para lo poco que dura, y eso que el juego me encanta.
Curva de aprendizaje: Nula, o casi. Las reglas son tan sencillas, y el juego no tiene triquiñuelas que aprender con cada partida. Es casi más un ejercicio de psicología, de tender trampas al otro, de evitar las suyas, de intentar adivinar cual será su próximo movimiento, y sobre todo de no cometer errores. Todo esto se puede hacer perfecto en la primera partida, con lo que es un buen juego para iniciar a novatos.
Por mi experiencia, hay gente que no se le da bien porque no es capaz de ver con claridad el conjunto, de ver las zonas y como encerrarlas o salirse de ellas, pero simplemente porque no tienen visión espacial, y no es que sea en 3D, pero pasa.
Expansiones: Error 404. Not found.
Idioma: Totalmente independiente del idioma, ya que salvo el reglamento, y con leerte esta reseña no te hace falta ni eso, lo demás no tiene texto.
Si, yo me pasé 2 meses con los Inuit para controlar un poco, pero me ha sobrado todo.

Y con esto rematamos la reseña.
Es uno de mis juegos cortos favoritos, muy recomendable, pero sólo lo recomiendo en versión electrónica, porque sino tendrás una caja más en la estantería sin darle apenas uso.
Quiero terminar esta semana con dedicatoria, tanto de esta entrada como de todo lo que hago, he hecho y haré en esta vida. Para Pilar Sáiz Ortiz.

Nos leemos.

12 de septiembre de 2012

ORA ET LABORA


Buenas tardes hermanos.
Aquí, recluido como estoy, y aprovechando la paz que me rodea, vamos a intentar destripar uno de los lanzamientos de este año, hablando de eurogames. Recluido como sólo la escasez económica sabe hacer, y rodeado de paz como sólo vivir en las afueras de una ciudad en ferias puede lograrse. Cojona, que esta mañana creía que el apocalipsis zombie había llegado!!
Bueno, a lo que vamos. La edición que tengo es la de Z-Man games en inglés, ya que después de esperar a la edición española (porque había leído que los tableros de la primera edición eran muy finos y había posibilidades de que los mejoraran en la segunda), no aguanté más retrasos y similares.

Resumen: Pues otra vez a la Edad Media, que es esa edad que ni pa´ti y pa´mi. Y otra vez a conseguir madera, adobe, ovejas, cereales, turba... Y otra vez a transformar unos bienes en otros a través de edificios.
Si, dicho así parece una mezcla de Agrícola y Le Havre, y en cierto modo se parece a ambos, pero lo bastante diferente como para que no transmita lo mismo cuando se juega.
En esta ocasión somos monjes que estamos montando un monasterio molón, a base de deforestas, cual Aníbal, todo a nuestro paso. Y cuando digo molón es que es molón, porque tiene playa y bebidas espirituosas. ¡A tomar viento el voto de probreza!
En este juego, en cada ronda tenemos la opción de colocar a nuestros curritos, creyentes ellos, en nuestros edificios para hacer acciones, o bien contratar a los monjes de los demás para ocupar sus edificios, o podemos construir edificios de los disponibles para todos.
Lo que le falta, en apariencia, al juego es una fase de alimentación. En este caso no hay "obligación" penalizada por alimentar, pero hay fases de asentamiento (construir edificios de puntos sin otra habilidad), y si te saltas una, es muy difícil que tengas opciones de ganar, con lo que en la práctica es obligatorio.
Precio/Componentes: Pues el precio está por 50 euros o más, no es de los baratos. Pero es que además, si lo comparas con lo que trae el Agrícola, que es de su mismo tipo y editorial, el precio es una sobrada de las grandes. Las cartas son pequeñas (vale, es que así caben en la mesa), los recursos de madera son escasos (vale, es para usar el genial sistema de la ruleta), los cartones de los marcadores de recurso son tirando a finos (vale, que a lo mejor es para cogerlos mejor), y los tableros de jugadores son cartulinas, sin exagerar, y que directamente vienen combados (venga, de aquí no paso, es para que las editoriales ganen más a costa de engañarnos en nuestras narices).
Además, una vez destroquelado y organizado la caja incluye suficiente aire para poder meter los recursos en cajas de tornillos y similares y que todo te quepa. Todos conmigo: Que buenas son las editoriales que piensan en todo por nuestro bien.
Componentes: Pues en este apartado se podría escribir mucho, mucho, mucho. Así que resumiremos.
Las cartas son de grosor justito, y de tamaño minieuro, tan pequeñas que los condicionantes de lugar de construcción casi ni se ven, tan pequeñas que para ver los costes y los puntos hay que cogerlas de la mesa, y encima la elección de color para diferenciar los edificios eclesiásticos es de poco pensarla.
Los tableros de jugador son ridículamente delgados, y tanto es así, que vienen combados en la caja. Les falta como cuatro veces el grosor actual para considerarlos tableros estándar. Esos sí, ya que tienen este grosor podían haber echo las cartas grandes para poder poner tableros grandes, pero ni una cosa ni otra.
Las ruedas de recursos, como idea de juego, me encanta, pero los pasadores de unión, que se colocan y retiran con cierta frecuencia para configurar estas ruedas según el número de jugadores y la duración, no están nada pensados, y me temo que dentro de pocas partidas acabarán rotos.
Los marcadores de recursos son tirando a finos, y los dibujos vienen descentrados en el espacio del token.
Vamos, que a nivel de componentes, el juego es un despropósito.
Número de jugadores: Pues de uno a cinco cuatro. Debe ser que si lo hace para cinco se parecería más a Agrícola y Le Havre. Ah, no. Es que si incluyen componentes para cinco se les disparaba el precio de fabricación. Normal, como es deluxe.
El modo solitario no lo he probado, pero es parecido al Le Havre, a llegar a un número de puntos, pero sin la variabilidad de que los edificios no salgan siempre en el mismo orden.
En cuanto al resto de posibilidades, el juego está bien a cualquier número, pero es totalmente distinto a dos, que a tres o cuatro, ya que la condición de final de partida y el número de rondas jugadas es distinto, por ser sistemas de juego diferentes, y que por lo tanto no los debes jugar igual.
Por otro lado, el juego requiere un control bastante importante de los edificios que construyen los demás, ya que los puedes usar, lo que resulta más sencillo y abarcable jugando a dos. Jugando a cuatro son muchas las rondas que te encuentras repasando los edificios de los demás porque no lo controlas tanto.
Reglamento: Excesivo. Esa creo que es la definición. Abres la caja, y ves la hoja de preparación, un reglamento corto, otro largo, otro libreto con los edificios explicados, y te entra a flojera.
Y luego resulta, que el juego, es muy sencillo de reglas. Me recuerda a los tiempos de acercar la informática a neófitos, cuando leías algunos manuales y pensabas: esto que explican, si el que lo lee no lo interpreta así sin tener que leer ésto, es que no es su juego.
Quiero decir, que se agradece el esfuerzo por no dejar puntos muertos, por poner muchos ejemplos, por las explicaciones detalladas de los edificios, pero que al principio abruma un poco. Eso si, si te lo empollas todo, no creo que te queden dudas. Es de agradecer.
El juego incluye unas hojas de ayuda de jugador, con una cara útil (la de acciones y demás), y un jeroglífico de edificios por el otro lado.
Interacción: No llega a ser de roce directo, ni de ataques a la persona, pero es alta, dentro de las interacciones indirectas. Alta porque incluye de todas las posibilidades posibles de posibilidad de que te pisen la jugada. Te pueden coger el recurso que está más alto en la rueda de producción, o el que necesitas, te pueden construir el edificio al que le habías echado el ojo, te pueden ocupar uno de tus edificios que necesitabas con uno de tus peones por sólo una moneda (o incluso por menos si a tu curri le invitan a copas), y te pueden subir el precio de las ampliaciones de terreno. Es necesario adaptarte, y tener siempre un plan B, un C y un D.
Mecánica: Pues una mecánica clásica de Uwe: coloco trabajadores y gestiono recursos.
Con ello, pues tiene una mecánica que ya tiene más que explotada, y que en cada nuevo juego la afina un poco más, con lo que cada vez tiene menos cosas que chirrien.
El juego no tiene nada de azar, lo que para mi es bueno, pero claro, el hecho de que los edificios disponibles en cada ronda sean os mismos, va claramente en contra de la rejugabilidad, ya que permite a los jugadores repetir, o al menos intentarlo, el mismo combo, el mismo trayecto de jugadas de una partida a otra. Vale que te pueden quitar un edificio, pero al poder usarlo tú también, sólo hacen que el combo te sea más caro.
Para compensar esto, han incluido un modo de juego normal, y una versión corta, además de que los edificios tienen una cara de Francia y otra de Irlanda, con lo que compensas la rejugabilidad.
El juego abruma en opciones en las primeras partidas, pero analizado fríamente, es un juego de construir con cabeza. básicamente se trata de hacerte con los edificios que den más puntos, construir los asentamientos que más sumen, y colocar ambos de manera óptima para sacar la mayor parte de puntos. El resto, comprar expansiones de terreno lo antes posible, y pillar algunos puntos durante la partida. Pero no te preocupes por si alguien construye un edificio que necesites, porque lo vas a poder usar. tú fíjate en los puntos que da al final. Por ello, creo que se parece en poco o nada a sus antecesores, pero también creo que es posible que sea uno de los juegos que antes se quemen de la serie. De momento llevo pocas partidas. Ya veremos.
A lo mejor es fruto de no haberlo jugado más, pero me da la impresión que la parte de Francia es más fácil de jugar, tanto para conseguir comida como para conseguir puntos durante la partida. En cualquier caso, ambas caras de las cartas, dan muchas posibilidades de puntuar, y hay que pensar mucho las jugadas para optimizarlas, lo cual puede ser excesivo en las primeras partidas. Es todo un fríe cerebros, y que da poco margen a los errores.
Por último, y como ya he comentado, no os engañéis por la ausencia de una fase de alimentación, ya que las fases de asentamiento son fundamentales para conseguir la victoria. No podéis saltar ninguna fase de asentamiento sin construir uno, casi el que sea, por lo que la gestión de los espacios, tanto en la colocación de edificios, como en dejarte huecos para los asentamientos, es clave. Este aspecto de resolución y optimización de espacios, tipo puzzle, puede ser muy agobiante, pero debido a la repetición de los edificios y asentamientos de un partida en otra, hace que se pueda volver bastante mecánica.
Duración: Pues tienes versión corta y larga, aunque la versión corta de corta tiene poco. Cuenta con entre 90 y 150 minutos de partida, según la versión jugada y el número de jugadores. Pero sobre todo, según el tipo de jugadores, ya que este juego es AP en estado puro. Se suma la dificultad que tiene el juego por la optimización, con el carácter táctico, muy por encima del estratégico, que te obliga a que en muchas ocasiones, lo que hayas pensado antes de tu turno no te sirva de nada. Y esto, con ciertos jugadores, hace turnos interminables.
Las rondas no son muy largas, ya que en tu turno sólo tiene una acción disponible, pero aún así, hay gente que lo puede hacer excesivo.
Preparación y transcurso: Es un juego engorroso de preparar, engorroso de jugar, engorroso de puntuar y de recoger. Es engorros, y requiere una buena mesa para jugar.
Al principio hay que repartir recursos iniciales y tableros, desplegar edificios disponibles y montar las ruedas.
Durante la partida hay que preparar edificios nuevos en cada fase de asentamiento, y aunque el sistema de rueda parece que te quita trabajo en el trasiego de materiales para reponer las casillas, en la práctica el coñazo es el mismo, porque hay un bailes constante de cartoncitos entre los jugadores y la banca.
Curva de aprendizaje: Creo que es un juego sencillo de aprender a jugarlo, y el más asequible de la trilogía del tipo este.
En las primeras partidas abruma un poco por la cantidad de opciones disponibles, y tener que controlar a los demás, pero las reglas son sencillas, y las opciones claras.
Al principio de agobia cuando estás buscando el combo y demás, pero ya os digo que lo importante es el valor de los edificios,  no tanto su utilidad, aunque si te montas un combo propio para conseguir comida (fundamental para construir los asentamientos), pues mejor que mejor.
Expansiones: A este le pasa igual que a sus comparados, que la expansión es clara: un nuevo mazo de cartas. Seguramente de otra nacionalidad, con algunas particularidades, y que en este caso, es más necesaria que en otros juegos, ya que la falta de azar le acabará pasando factura.
Idioma: Pues el juego tiene algo de dependencia del idioma, ya que, aparte de reglamento, hoja de ayuda y demás, algunos edificios tienen algo de texto. El inglés es sencillo, pero si los idiomas no son lo tuyo, aprovecha su edición en español, que para eso está.
En la red hay, por si te lo pillas en inglés, traducción de los reglamentos, de la hoja de preparación, e incluso un listado de los edificios, con lo que es perfectamente posible jugarlo.

Y hasta aquí por hoy.
Estamos ante un juegazo, que me encanta,  que no lo veo incompatible con los anteriores. Pero claro, os lo dice un fan boy de Rosemberg, así que mejor probadlo, que no admito reclamaciones.

Podéis ir en paz.