Mostrando entradas con la etiqueta azar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta azar. Mostrar todas las entradas

15 de febrero de 2018

This War of Mine



Hola a todos, jugones.

Esta semana, y tras terminar mi cuarta campaña consecutiva, vamos a ver que es lo que puede no gustaros de este juegazo.

Para el que no lo sepa, si es que aún queda alguien, estamos ante un juego de alto poder narrativo y gran contenido temático mezclado con gestión de acciones y recursos, y que nos mete en el papel de de unos civiles supervivientes en medio de una guerra. Basado en el videojuego del mismo nombre, y que no he probado, parece ser que recrea con bastante fidelidad el videojuego, con las salvedades del cambio de plataforma.
La copia que tengo es la de kickstarter en español, con lo que hay parte del contenido que no estará en la versión en tiendas.

Lo primero que me llamó la atención es que la caja es estándar, tanto de dimensiones en planta como en altura. Y me llamó la atención porque cada vez hay más y más juegos con cajas de tamaños raros, con alturas desorbitadas y llenas de aire. Lo del aire en este juego no es problema, porque va bastante lleno, y poder colocarlo en las estanterías sin mucha dificultad es de agradecer.

Es un juego que me ha encantado pese a no ser mucho de mi pelo, y las pegas que puedo ponerle van casi todas encaminadas a la mecánica y desarrollo del juego. Más allá de la mecánica y el desarrollo la mayor pega es el reglamento, no tanto porque haya muchas cosas sin explicar, que no es el caso, sino por el sistema elegido para presentar las reglas. Queriendo hacer el comienzo sencillo han creado un librillo de reglas con el que puedes empezar a jugar en casi nada de tiempo, pero que deja muchas cosas sin explicar, porque esas cosas están metidas dentro del libro de scripts dispersas entre los scripts. Personalmente habría preferido que las reglas de dentro del libro de scripts estuvieran en un segundo librillo similar al diario inicial, y donde también se metieran las FAQs.

Os he hablado del libro de scripts, que es un libro de transfondos que le meten mucho chrome al juego, y que hace que el juego sea muy dependiente del idioma, aunque eso se ha solucionado al tener versión en nuestro idioma.

En cuanto a los mayores problemas del juego, estas vienen por la parte mecánica y de desarrollo del juego. 
Por un lado es un juego tremendamente azaroso y caótico. Hay azar en las cartas que robas, y se roban muchas muchas muchas cartas de un montón de mazos distintos, pero es que además tenemos los dados para el combate y el malvado dado negro que nos permite coger materiales, búsquedas raras, etc... con lo que una partida puede ser una consecuencia de mala suerte que haga que tus chicos palmen en apenas dos días de campaña.
En cuanto a las cartas estamos en la misma, caos y azar a raudales. Tienes mazos de incursiones que te pueden destrozar, tienes eventos que te pueden quitar todo lo conseguido, tienes búsquedas en las que vuelves con las manos vacías, tienes localizaciones que te pueden servir para verlas y poco más, ... y así con otro montón de mazos que hacen que la partida vaya en una montaña rusa de suerte que se liga a una montaña rusa de euforia o cabreo en quien lo juega.
Tiene, además, un montón de barajeo de mazos, búsqueda de scripts, traspaso de fichas, ... que a la postre cortan el ritmo de la partida, y que en ciertos momentos puede hacer que resulte muy pesado de desarrollar.
La combinación de azar con cortes de ritmo de partida hace que se pierda en momentos ese ambiente que tanto han elaborado, y que venga a una de las mayores pegas que se escuchan: el juego es el que juega y tu eres casi un mero espectador.
No creo que esto sea así completamente, pero es verdad que hay momentos en que es así como te sientes, ya que la parte que controlas (acciones de personajes) te hace generar recursos que puedes perder en una sola carta o una incursión mala. 
Entiendo que todo esto va encaminado a crear sensaciones de agobio, incertidumbre, nerviosismo o similares que van con la esencia del juego, y lo consigue, pero va en detrimento del control del juego, llevando el concepto de "adaptación a lo que salga" hasta extremos, en momentos, inasumibles.

Mi segunda mayor pega al juego es el número de jugadores. En la caja da un rango de 1 a 6 jugadores con un sistema que personalmente me parece poco elegante y falso. Este juego es claramente un juego en solitario, y como mucho mucho para dos jugadores. Hacer que los jugadores se vayan pasando el libro y que las decisiones se tomen en común pero dejando al líder la última palabra es un parche para aumentar ficticiamente el rango de jugadores. Entiendo que es una estratagema comercial, ya que imagino que sacar este kickstarter y decir que es un solitario haría que el número de backers no hubiera sido el mismo, pero comprarte el juego con idea de jugarlo con tu grupo y encontrarte esto debe dar bastante cabreo, por mucho que te gusten los cooperativos.

Por lo demás no hay mucho más que criticarle, al menos por mi parte. Reconozco que me ha enganchado y ya he probado alguna de las expansiones que matizan algunos aspectos de la campaña, y me están gustando, porque añaden detalles que, sin cambiar mucho el juego, le añaden variabilidad. Y además de estas expansiones también trae escenarios con muy buena pinta, por lo que, si consigues pasar las salvedades que he mencionado arriba, la rejugabilidad está garantizada.

Nos leemos

2 de octubre de 2012

DICE TOWN


Buenas todos.
Seguimos con la línea de juegos de corta duración que llevamos últimamente, pero es lo que hace no jugar mucho, que tengo que tirar de fondo de armario.
En esta ocasión vamos a por un filler supermegahipermaxisobreproducido, porque no me digas que un juego de dados para hacer jugadas de póker necesita una caja como a del Caylus, un tablero y demás zarandajas. Pero oye, que igual que yo piqué, pues otros tantos.
La edición que tengo es la Matagot multi idioma incluyendo la lengua de Ramoncín, que distribuye en España Asmodee.

Resumen: Pues somos un grupo de vaqueros en un pueblucho del lejano Oeste, que por no tener no tiene ni su zarza rodante, que deciden jugar a los dados para obtener toda clase de bienes. El juego en si es una chorrada como un órgano de catedral, que para los que estudiaron ciencias, es más grande que un piano.
Se trata de tirar dados de póker, y en cada ronda quedarte uno gratis, o pagar para quedarte más o no quedarte ninguno, con lo que en un máximo de cinco rondas cada uno tendrá su jugada. Según el que más tenga de cada cara del dado se llevará oro, dinero, cartas de la tienda de los chinos americana (Store se llama), el favor de la habitantes del lupanar, o convertirte en el Sheriff (lo cual te otorga glamour, prestigio y dos puntos de carisma). Por último, al que mejor jugada tenga se le conceden tierras en explotación, y al que no haya rascado bola un premio de consolación, que en ocasiones es mejor que los premios de los demás.
Precio/Componentes: Por unos 30 euros tienes este jueguecillo. Lo que viene siendo un regalo, sobre todo para el editor y el autor si va a comisión. Porque si amigos, si otros juegos son famosos por ser el primero de mayorías, o por ser el primero con track de puntos alrededor del tablero, este debe se famoso por ser el primer filler de más de 30 euros, y récord guiness de sobreproducción.
Y claro, con esos antecedentes, pues al juego no le podía faltar como un 60% de aire dentro d ella caja. Y es que claro, es un juego del oeste americano, donde había mucho sitio, y la gente no tenía problemas de espacio para apilar cosas.
Componentes: Bueno, bueno, bueno. Un lujo asiático.
Tenemos dados de plástico bastante normalitos pero con pinta de bazar chino que atufan. Unos cubiletes con poco fondo y menos boca, con lo que es fácil que se te monten los dados. Eso si, que se justifican para poder mantener tu jugada oculta de los demás, lo cual no tiene sentido ninguno, porque encima hacen que la elección del dado que te quedas sea difícil de hacer sin girar otros dados, o lo que es lo mismo, un campo de cultivo para las trampas voluntarias o no.
El tablero, excesivo en todo punto, encima es enorme para lo que se necesita, y de un grosor más que escaso. Los billetes son ridículos de pequeños y de espesor. Y salvo las cartas porque al menos las enfundé con fundas baratas.
Vamos, que el juego lo abres y lo metes de lleno en el top de los despropósitos.
Número de jugadores: En la caja te dicen que podéis jugar de dos a cinco, pero es una patraña. Este juego sólo está divertido a cinco, y sólo es jugable a cuatro. Para dos y tres jugadores no me molestaría ni en mirar la caja. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Se trata de que haya pelea por pillar cacho a cada una de las caras del dado, con lo que jugando dos o tres es muy normal que cada uno pille lo que quiere, nadie tenga que coger el premio de consolación, y encima, cuando enganchas el favor de las chicas de moral difusa, pues no hay mucho donde elegir, ya que estas señoritas te permiten quitar cartas a los demás.
Con cinco es un filler que puede ser divertido, pero sólo si la gente está dispuesta a ello, al pique, a meterse en el papel, a hacer el ganso. Vamos, que el juego son los que juegan.
Si, es un filler caro y sobreproducido, y encima llamarlo juego es casi una exageración.
Reglamento: Mira, aquí nada que decir. Estaría bueno que la hubieran cagado en esto también.
Es como el niño cromagnon del chiste, que su padre le riñe por suspender historia teniendo un temario de un solo párrafo. Pues eso, que era difícil liarla aquí también.
Interacción: Digamos que tiene, pues hay pelea por pillar el bono de cada una de las zonas del tablero, pero como a la postre sólo depende de lo que te salga en los dados, tampoco es que puedas realizar un enfoque de objetivo. Más bien te adaptas a lo que te sale, y si coincides con otro, pues hay pelea, pero no, para mi esto no es interacción, a no ser que añadas un poco de teatrillo con amenazas y demás.
Mecánica: ¿Qué es eso? Ah, se debe referir a lo de que tiro los dados, me quedo uno, y así hasta que tengo los cinco. En eso momento cada uno mira quien la tiene más larga en cada cosa, pilla cacho, y vuelta al inicio.
Hombre, visto así la mecánica es perfecta, no tiene fallos de estrategia, no tiene.... que no cojones, que eso no es un juego.
Es un festival de azar, caos y dados sin manera humana o divina (lo he intentado invocando a Thor, para ver si su martillo sacaba cosas de provecho del juego) de poder mitigarlo. No hay por donde cogerlo.
Si dicen los dados que no te sale tal cara, pues ya está. Puedes hacer repóker de ases, y pillar tres tierras, y que en las siguientes jugadas no las puedes consolidar y alguien que saque reinas te las levante de la mano. Puede que pilles pasta y no haya más que tres monedas o menos. Puede que roes cartas en el Store y sólo te salga morralla. Ah, bueno, se me olvidaba, el Store. Un macete de cartas donde el término equilibrio de poder de las cartas debe ser que no se conoce en Francia. Hay cartas que son un truño, y otras que son la releche.
Para que luego digan que publicar es difícil. Que va. Si te llamas como debes llamarte, ya puedes publicar la adaptación de la brisca con tema élfico, que te lo publican.
Duración: Alrededor de 30 minutos, aunque depende de los jugadores. No de su AP, que si alguien tiene con este juego es para pegarle una paliza con un calcetín lleno de patatas cocidas, sino del número de jugadores. Si es que, en no habiendo nada que pensar y desarrollar, pues la cosa fluye rápido.
Preparación y transcurso: Avenga, digamos que esta es la otra virtud del juego, pero sólo media virtud, lo que sería vir.
El juego se prepara en un momento, pues sólo hay que desplegar el tableraco, barajar un par de mazos pequeñitos, y poco más.
Y pierde la tud porque un juego así debería poder jugarse en una mesa de bar, porque este es su ambiente ideal de juego, pero con el tablerito que le han cascado, unido a la caja, no hay posibilidad.
Curva de aprendizaje: Ains!, no he sido capaz de terminas de leer aprendizajejejejejeje. Perdón otra vez.
Aprender qué. Es como unir la palabra cultura con estadounidense.
Que vamos, que un mono con todos sus dedos es capaz de jugar, a lo mejor no de manera ordenada, pero con posibilidades reales de ganar. Bueno, a lo mejor un mono aullador no, que tiene los dedos pequeñicos, pero los demás casi todos.
Expansiones: Y con un alarde de “si tengo lo que hay que tener para publicar esto, soy coherente y saco expansiones”. O eso, o fue el típico “a que no hay wikis a sacar una expansión”.
Vamos, que si que tiene, pero que me niego a decir ni como se llama.
Idioma: Estamos como con el reglamento, si lo hacen dependiente del idioma es para buscarles y meterles una colleja antológica. Es que es imposible que fuera dependiente del idioma, y si te has leído la reseña ya sabes jugar, con lo que puedes jugar con cualquier idioma.
Date cuenta que no te digo que da igual en que idioma lo compres, porque no se me ocurriría decirte, ni sin querer, que debes comprarte este juego.

Pues chicos y chicas, hasta aquí por hoy.
Creo que ha quedado claro que me gusta a rabiar. No, en serio, lo mantengo porque en las últimas horas de una reunión de amigos alicorados, o para jugarlo con niños no muy mayores, pues vale, pero que en cuanto terminen de crecer mis sobrinos no sé yo.
Nos leemos.