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17 de febrero de 2013

RANKING Q3 2012

¡Venga ya! ¡A estas alturas de año con éstas!

Venga, haya paz. Ya sé que seis meses después no hay novedad, y que es posible que los que me conozcan sepan de sobra lo poco que me gustan estos juegos. Es posible que alguno haya incluso salido de mi ludoteca, pero os lo debía.
Hay alguno de los que me enseñaron en las quedadas blogeras. Por favor, que nadie se moleste.
Pero debía hacer el ranking, porque se que todos tenéis en vuestro interior un vacío que no sabéis de su origen.

5º
Zombie Survival

Si, aquellos que siguen el blog (los dos que lo hacéis) ya os sonará este título en mis ranking de lo peor del trimestre, y aún así lo sigo teniendo, y aún así lo sigo jugando.
Poco puedo decir que no haya dicho ya: es caótico, las reglas son un despropósito, es un festín de dados que no requiere nada de cerebro (um, cerebrooooo)... pero es que a mis sobrinos les encanta, y la verdad es que las partidas con ellos son muy divertidas. Así que iros acostumbrando a verlo en más ranking.

4º

Si alguien os dice que si os gustan los juegos de carreras no juguéis a Fórmula D, es muy posible que tenga razón.
Si alguien os dice que si no os gusta Fórmula D es normal, y que este juego es mejor, es muy posible que tenga razón.
¿Quiere decir que este juego sea bueno? Pues creo que ser mejor que algo malo no hace un juego bueno, sólo menos malo.
Es menos azaroso que el Fórmula al ser movimientos con cartas, si, y se le añade la gracia de las apuestas por las posiciones, pero no deja de ser caótico e incontrolable, con cuellos de botella que te destripan cualquier estrategia. Entonces, ¿por qué cambiar a éste? Pues por nada. Son las mismas malas sensaciones que con el Fórmula D, pero con la pega de que a priori no te las esperas, lo que hace una experiencia de juego frustrante, por ello me quedo con el fórmula, porque al menos te da lo que promete, y lo que te da no es muy diferente de lo que te da este Top Race.

3º

 Madre mía! Cuando me dijeron quien era el autor quise jugarlo, y no debí hacerlo. Los ídolos también caen.
Este chorrijuego, donde lo más verídico de la palabra es chorri, y no tanto juego, es una especie de juego de subastas, pero que no llega a ser un juego.
Es como si de un juego mayor se hubiera sacado una de sus fases, y se hubiera hecho un juego independiente.
Como mecánica, si estuviera integrada en una mecánica mayor, si el resultado de esta subasta fuera proseguir con otra mecánica, pues se podría salvar.
Pero como juego independiente no tiene sentido ninguno.
Echamos una única partida y no nos gustó a nadie, pero es que ni por asomo. No le vimos ni la menor sustancia.

2º

Este creo que ya estuvo en otro ranking, y desde que lo probé me he negado por sistema a jugarlo.
En la primera partida gané dejando pasar las rondas y cogiendo una sola carta. Incomprensible.
Pero en esta segunda, ante la insistencia de Neiban, que me aseguraba que el juego tiene más miga, que hay que jugarlo varias veces y jugarlo con gente ya curtida, pues probé otra vez.
Esta vez no gané, y aunque le vi algo más, ni mucho menos como para que merezca la pena el desembolso. Me parece el típico juego roto, donde la actitud de los jugadores es el auténtico juego, donde si nadie quiere quebrarse los sesos, el juego pasa sin pena ni gloria. Ya sé que diréis que eso puede pasar en otros juegos, pero muchos otros tiene unas reglas y mecánicas consistentes, que no dejan tanto en la actitud de los jugadores. En éste pueden salirte buenas partidas si todos colaboran, pero el exceso de azar hace que se te quiten las ganas de ponerte de tu parte.

1º

Y con ustedes el gran ganador del truño del trimestre. Y sé que con esta elección me estoy buscando palizas en los callejones y demás tratos suculentos, sobre todo de los comandos andaluces, pero es que llamar a esto juego, en el nivel en que nos solemos mover, pues.... Es un juego más de habilidad que de cartas, pero tampoco es tan divertido como puede ser clavar un machete entre tus dedos con la mano abierta a mucha velocidad. No sé si me explico.
Un juego de tirar las cartas sin que te vea el grillo, con cuatro tontunas de cartas con habilidad. Quizás es que no sé mentir o interpretar, pero me divierto poco viéndolo desde fuera, y nada jugándolo.
Si no fuera por el entusiasmo que le pone Lethan cada vez que lo saca ni lo habría probado, pero es que no.
Que es gracioso ver como tiran las cartas, pues a lo mejor es que no entiendo el humor actual, pero ni eso me hace gracia.
No se me altere la concurrencia, que como siempre digo es sólo mi opinión, desde el cariño y el respeto.... pero como alguien lo vuelva a jugar en mi presencia le suicido. Sin rencor, que conste.

Bueno hermosones, pues hasta aquí mi terapia de hoy.
Espero que al menos le sirva a alguien para no gastarse el dinero en inmundeces sin antes haber probado el juego, pero esto es una máxima que deberías aplicar incluso para el top ten de la BGG.

Nos leemos, si todavía me consideráis digno después de meterme con las jodías cucarachas.

Peace!

2 de agosto de 2012

ZOMBIE SURVIVAL



Hola otra vez.
Retomo la actividad después de un apoteósico fin de semana, donde he batido todos mis records: 27 horas jugando en tan sólo 48 horas. Ahí es ná!!
Y claro, al pensar en el juego que reseñar, pues no puedo por menos que ir a por éste, ya que zombie es como llegué a casa tras tremendo palizón al cerebro. Pero que queréis que os diga, sarna con gusto no pica.
La edición que vamos a reseñar de este temático, de los pocos que tengo y que me gusta (bien dosificado), es la de Twilight Creations en inglés.

Resumen: ¿Habéis visto la peli Soy Leyenda? Pues resulta que en toda la tierra, los únicos supervivientes no zombies son tus vecinos y tú. ¡Qué casualidad! Ya se podía haber salvado el equipo brasileño de volley playa, pero no, se han salvado tus vecinos. Y en este juego el concepto de cooperar para sobrevivir es como lo de Europa frente a la crisis: cada uno a sus uñas y en cuanto te sobre un rato a joder al resto. Si esto no es un juego temático no sé qué puede serlo.
Pues eso, que somos una familia de supervivientes metiditos en nuestra casa. En la primera fase del juego debemos ir cogiendo por orden el menaje del hogar: madera para barricadas, supervivientes, comida y agua, un fusil, una ballesta, gasolina para el hornillo... en fin, lo que sueles encontrar en la sección rara de Ikea. Y una vez equipados hasta el último hueco de la casa, empiezan a llegar los zombies. Y es cuando empiezas a pertrecharte, matar alguno, mandar a unos cuantos a la ciudad a buscar suministros, y si te sobra un rato, pues lanzas unos petardejos en el jardín del vecino para que le vayan más zombies. Todo esto aderezado con unas graciosas cartas de evento (si no tuviera, ni temático ni leches) que no hay dos buenas en el mazo.
Precio/Componentes: El juego está por unos 30 pavos, e incluye 4 tableros individuales de casa con sus jardines, cuatro marcadores de suministro en papel de cartulina, un mazo de cartas de evento que no llega ni a 30 cartas, un montón de contadores de cartón para los suministros que consigues, tres mini mazos de localizaciones de la ciudad, unas cuentas de cristal como marcadores, muchos zombies de plástico y dados para los ataques. No es que diga que el juego es caro. Son de los que mirando sólo componentes y calidad están ajustados, pero se hace caro cuando pruebas el juego.
Las ilustraciones de las cartas de evento son algo gores, pero me gustan. Las que son penosas son las ilustraciones de las localizaciones, que parecen dibujadas por un niño.
Y un detalle, si os venden una copia con la caja tocada, pasad de ella, ya que la tapa de la caja es el campo de batalla. Por su parte interior tiene dibujada un zombie con un círculo alrededor de la cabeza. Cuando atacas un zombie, tiras los dados en la tapa. Si alguno está en el círculo es muerte inmediata. Si no, pues debes llegar a 6 con los dados que toquen el dibujo. Un toque de habilidad para darle caos al azar. Chanchi.
Componentes: Pues bastante normalitos. Las cartas son bastante gruesas, pero con un tacto como reticulado que no me convence nada. Los tableros de casa y jardín, así como los contadores de los suministros, están bien, pero los tableros de suministro son cartulinas. Los zombies de plástico están bastante bien y son detallados, como los del Zombies de Edge. La caja, teniendo en cuenta que se usa, debería ser algo más gruesa. Lo más cutre son los marcadores, que son cuentas de cristal de las de los chinos, y lo mismo te sirven para marcar suministros que para representar barricadas. Habría preferido mil veces barricadas de cartón.
Número de jugadores: Pues con un rango de 1 a 4. Si, tiene modo solitario. Y no, no lo he probado. Vamos, que ni me lo he leído, porque no se que diversión tiene este juego si le quitas la parte de fastidiar al resto mandándole zombies a su jardín.
Lo he jugado entre 2 y 4, y escala muy bien. Con dos los turnos son más rápidos, entreturnos cortos, pero pierdes factor puteante. Y con cuatro, pues a la inversa, como habréis deducido si no os han comido el cerebro. Yo lo prefiero a 4 o 3, para que haya más diversión, pero a dos no está nada mal (dentro del juego que es, se entiende)
Reglamento: Aquí es donde metieron la pata hasta los sobacos, axilas para la gente que fue a colegio de pago. El reglamento está muy mal estructurado, deja muchas cosas sin explicar, da por supuesto muchas cosas, y cuando terminas de leerlo necesitas de un ejercicio de interpretación para la primera partida. Además, cuando empieces a jugar te surgirán muchas dudas, que no te molestes en buscar, y que resuelves por lógica, o porque es lo que ocurre en las pelis de zombies. Todo esto, lo apuntas como tus anexo de reglas para las siguientes partidas, y en dos o tres partidas empezarás a disfrutar del juego. 
Pero claro, porque le quieres echar ganas, porque entiendo que alguien se deshaga de él sólo con leer las reglas o tras la primera partida. Yo, si no fuera de los preferidos de mis sobrinos, lo habría hecho, pero tras las partidas que he jugado, no me arrepiento de tenerlo.
Interacción: Muy poca, como es de esperar de un juego con modo solitario. Y lo cierto es que el tema daría para más, pero si lo piensas, sois supervivientes cada uno a sus uñas, con lo que de roce poco. 
En la fase primera, cuando os repartís los suministros y objetos hay algo de interacción indirecta, porque no hay de todo para todos, con lo que de entrada debes centrarte en si te preparas para matar, para aguantar, o para defenderte, y aquí es importante el orden en que cojas las cosas, por si no te llega la segunda vuelta.
Luego, en la fase de ataque de zombies, la única interacción es con la acción de hacer ruido en las casas vecinas para atraerles zombies, lo cual tampoco es mucho, pero creedme que es la diferencia entre sobrevivir o palmar.
No es mucha, ya lo he dicho. Así que abstenerse los ameritrasher que buscan un temático al uso.
Mecánica: Como en muchos temáticos de segunda fila, más sencilla que picar fruta para una sangría tamaño nevera. En tu turno, tiras un dado para que lleguen nuevos zombies, sacas una carta de evento, la aplicas, y en función de el número de supervivientes, una acción por cada uno: construir barricadas, atacar un zombie, ir a la ciudad, buscar en la ciudad o volver de ella, o hacer ruido en casa del vecino. La única obligación es la de luchar con un zombie si han conseguido entrar en ella, si no, eres libre.
Claro, con esta mecánica, los fallos son evidentes: caos y azar a raudales.
Los jardines de la casa tienes casillas numeradas del 1 al 6, y cada vez que te vienen zombies, tiras un dado para ver en que casillas entran. Primer punto de azar, porque como al jodido dado, o tetraedro del caos, le de por repetir resultado, en pocos turnos los tienes metiendo los deditos entre las rendijas de la barricada, y es muy desagradable, que las uñas las llevan con roña.
Luego sacas una carta de evento, que suelen ser malas y pedirte que alimentes o hidrates a tus supervivientes, o se te acaban las pilas, o se te hace de noche, o..., azar y caos del que no puedes paliar y al que no te puedes preparar.
Y luego empiezas a hacer acciones. Si visitas la ciudad sacas cartas al azar de los mazos de localizaciones, con lo que puede que llenes el coche en un turno, o que no robes más que cartas de zombies y te vengas de vacío. ¿Cómo llamamos a esto? AZAR.
Si atacas a un zombie, coges los dados según el arma que uses (que si es un arma que haga ruido te vienen más zombies, con el dado, claro), y los tiras sobre la tapa. La releche. Puedes llegar a sacar miles de resultados, que en mi pueblo es azar, pero es que además, con el factor caos que le mete la tirada de habilidad, puedes sacar cuatro 1 y con un dado toque la cabeza matas al zombie, o sacar cuatro 6 y que ninguno toque el dibujo. Añade a esto las discusiones sobre la altura a la que lanzar los dados, sobre no meter la mano en la tapa al lanzar, etc. y tienes CAOS.
Esos son los componentes fundamentales, azar y caos, pero con una ventaja, que si coges el juego sabiendo lo que hay,  no os liáis con las reglas, aparece el último componente, risas. Y a veces es lo que necesitas o buscas.
Poco más se puede decir, salvo una cosa, y es que en muchas ocasiones la partida se decanta a favor del primero que empieza a hacer ruido en casa de los demás, lo que les obliga a ponerse a la defensiva. Eso, unido a que es propicio a que en cuanto uno flaquee los demás se ceben con él, pues hace que no lo recomiende como opción para iniciar novatos, ya que puede mosquear bastante.
Por último, la condición de victoria, es el último que sobreviva, lo que implica que haya jugadores que acaben antes, y no soy yo de juegos con eliminación. Cierto es que cuando un jugador cae eliminado lo normal es que todos vayan ya en las últimas, y que la partida acabe en 10 o 15 minutos, pero es un rato en el que los eliminados se aburren.
Duración: Las partidas suelen durar entre 60 y 75 minutos, lo cual es mucho como experiencia temática para un eurogamer, aunque comparado con otros temáticos, pues no es muy largo.
La verdad es que las partidas no se hacen largas, pero no olvidéis que hay eliminación.
Por supuesto, es un juego sin apenas AP, a que salvo un par de segundos que piensas que debes coger en la primera parte de suministro, el resto es obvio.
Preparación y transcurso: El setup se lleva sus 10 minutos, que no es mucho para la preparación del juego: cada uno coge su casa y sus jardines, sus tableros para marcar suministros, preparas los mazos de eventos y de localizaciones y a empezar.
Durante la partida hay bastante movimientos de figuritas de zombies hacia y desde las casas, pero poco más, y cada cual se encarga de los suyos, con lo que no es un coñazo para nadie.
El espacio en mesa no es mucho, ya que carece de tablero central, pero como hay que lanzar sobre la tapa, pues un mínimo para colocarla se necesita.
Curva de aprendizaje: Nada. Si te explican bien que hace cada objeto y suministro, y aplicas un poco de lógica (no cojas una mira láser sin coger pilas, y cosas así), se juega bien desde la primera partida. Al depender tanto del azar y de los eventos, planificar bien es muy difícil, y siempre echarás de menos no haber cogido más de algo, pero de eso se trata el juego.
Expansiones: Este año han sacado una, con más enjundia en el exterior de la casa, y con más cartas de suministro, entre otras cosas, así que supongo que habrán vendido unos cuantos, pero sinceramente, y porque no soy yo mucho de temáticos, no creo que el juego la necesite. Si me hecho tantas partidas seguidas como para quemarlo, el que acaba quemado soy yo, y ardiendo el juego.
Idioma: El juego está en inglés, y sólo las cartas de evento tienen texto, que no es nada difícil. Además, en la red están traducidas las reglas, las hojas de ayuda de lo que hacen los distintos objetos y suministros, y las cartas de evento, con lo que lo conviertes en independiente del idioma.
Miento, los zombies no están traducidos, pero como sus gemidos no los entiende ni el Google Translator, pues.

Y hasta aquí llego.
Antes de acabar, y como debe ser, una escueta mención a lo que ha sido el pasado fin de semana, donde he conocido a mucho jugón y blogero, todos ellos gente estupenda, y he podido jugar a muchas cosas nuevas, además de hablar sin que te miren como un bicho raro de todo este mundillo que tanto nos gusta.
Realmente ha sido un placer compartir este finde con todos vosotros.

Nos leemos.